Aunque filosóficamente pudiera ser imposible porque tú eres tú y yo soy yo, y no habrá manera alguna de que puedas sentir lo que yo siento y viceversa, la comunicación requeriría que tú te pusieras en mis zapatos y yo en los tuyos.
Y parece que estamos absolutamente negados para hacerlo.

0 comentarios:
Publicar un comentario