jueves, 26 de febrero de 2015

Erotismo despues de 50 Sombras

Despues de mirar la tan esperada pelicula "Cincuenta sombras de Grey", opte por leer los 2 siguiente libros "Cincuenta sombras mas oscuras" y "Cincuenta sombras liberadas" (ahi les dejo los links por si no los han leido). Y digo "opte", por que tenia algo muy claro, si me gustaba la pelicula iba a amar los libros.

Me ha pasado que leo primero los libros y termino deseando que no existieran las peliculas, hablo de las 3 primeras peliculas de Harry Potter, deje de leer para no llevarme una desilusion con las siguientes peliculas, por que la verdad, amo ir al cine.

El punto es, odie el final de la trilogia, E. L. James es que estabas pensandooo?. No pude evitar poner rostro de desilucion y sentir un corage al leer el tercer libro. Tenia que decirlo, aun asi, desde el 13 de febrero a la fecha 26 de febrero, he leido 3 veces la trilogia. Amo a Christian Grey. La verdad ya decidi dejarlo por la paz, por lo que me puse a buscar en Google algun buen libro y me tope con mas de una trilogia parecida a Mis Cincuenta Sombras.. hasta las portadas son sospechosamente similares:

1. Trilogia "Mi hombre", autora Jodi Ellen Malpas

 
 Ava O'Shea es una joven decoradora de interiores, independiente y con las ideas muy claras. El día que acude a una cita con un nuevo cliente –para un proyecto en una lujosa mansión–, no sospecha que su mundo va a quedar completamente trastocado. Descubrirá que el vértigo no siempre es una sensación desagradable. Y lo más preocupante: que puede crear adicción.   
Jesse Ward no es el hombre que Ava esperaba conocer: en lugar de un acomodado propietario rural, con sobrepeso y modales afectados, ante sus ojos aparece un hombre de porte atlético y lleno de misterio. Su seguridad es arrolladora, tiene una sonrisa que invita a perder la cabeza... Ava oye una voz de alerta en su interior. Pero el deseo siempre encuentra el camino para burlar todas las alarmas.

2. Trilogia "Crossfire", autora Sylvia Day


Una novela de alto voltaje, provocativa y apasionada que no podrás soltar desde la primera a la última página. Los personajes principales son Gideon y Eva, ambos esconden un pasado turbio que los atormenta en el presente, comparten más que el presente y puede que un futuro. Esta trilogía es una mezcla de thriller, romance, erotismo.


 

jueves, 5 de febrero de 2015

RETO

Acabo de leer algo que aplicare desde el dia de hoy.. lo comparto



  • Compra (o mejor, recicla) una botella de dos litros de refresco. Agua mineral para ahorrarte el azúcar y las calorías
  • Lávala
  •  Haz una ranura a la taparrosca o si no cabe, a la botella por la que quepa una moneda de $10
  •  Ponle nombre a la botella (Pérfida, Lunática, Severa, Monogamia, el que tu quieras)
  • A partir de ahora, TODAS Y CADA UNA DE LAS MONEDAS DE $10 que toquen tus manos deberán ser depositadas en la botella (¡Pérfida Furcia!) El reto es que no uses las monedas para nada salvo para alimentar a Pérfida.
Si necesitas monedas, para eso están las de a peso y cinco pesos. El reto es que no la abras hasta que no le quepa una moneda más. Ni un segundo antes. Cuando vayas por los 3/4 de la botella te darás cuenta de que:

1. Al final, no extrañas las monedas de $10. Poner algunas en la panza de Pérfida NO TE HA DOLIDO nadita.
2. Que los poquitos cuentan y ¡mucho! Cuando Pérfida esté como gordita de chicharrón descubrirás con alegría: 1. Tienes más de $5,000 (veremos si como me han dicho los que ya llenaron sus botellas, caben más de $10,000) sin que te hayan dolido, los hayas extrañado, hayas tenido que sacrificar otra cosa para tenerlos o te hayan costado trabajo juntar. 2. Que ya se te quedó el hábito de guardar las monedas.
3. Que es MUY divertido contar monedas como si fueras Rico McPato. 

Yo empiezo esta semana junto con quien se apunte. Iré mostrando los avances.

¿Se atreven a aceptar el reto?



El arbol de manzanas


 Este era un enorme árbol de manzanas al cual un niño amaba mucho. Todos los días jugaba a su alrededor, trepaba hasta el tope, comía sus frutos y tomaba la siesta bajo su sombra. El árbol también lo quería mucho.
Pasó el tiempo, el niño creció y no volvió a jugar alrededor del árbol. Un día regresó y escuchó que este le decía con cierta tristeza:
—¿Vienes a jugar conmigo?
Pero el muchacho contestó:
—Ya no soy el niño de antes que juega alrededor de los árboles. Ahora quiero tener juguetes, y necesito dinero para comprarlos.
—Lo siento —dijo el árbol—. No tengo dinero, pero te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas; así podrás comprar tus juguetes.
El muchacho tomó las manzanas, obtuvo el dinero y se sintió feliz. También el árbol fue feliz, pero el muchacho no volvió. Tiempo después, cuando regresó, el árbol le preguntó:
—¿Vienes a jugar conmigo?
—No tengo tiempo para jugar; debo trabajar para mi familia y necesito una casa para mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?
—Lo siento —repuso el árbol—. No tengo una casa, pero puedes cortar mis ramas y construir tu casa.
El hombre cortó todas las ramas del árbol, que se sintió feliz, y no volvió. Cierto día de un cálido verano, regresó. El árbol estaba encantado.
—¿Vienes a jugar conmigo? —le preguntó.
—Me siento triste, estoy volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar, ¿puedes dármelo?
El árbol contestó:
—Usa mi tronco para construir uno; así podrás navegar y serás feliz.
El hombre cortó el tronco, construyó su bote y se fue a navegar por un largo tiempo. Regresó después de muchos años y el árbol le dijo:
—Lo siento mucho, pero ya no tengo nada que darte, ni siquiera manzanas.
El hombre replicó:
—No tengo dientes para morder ni fuerzas para escalar, ya estoy viejo.
Entonces el árbol, llorando, le dijo:
—Realmente no puedo darte nada. Lo único que me queda son mis raíces muertas.
Y el hombre contestó:
—No necesito mucho ahora, sólo un lugar para reposar. Estoy cansado después de tantos años...
—Bueno —dijo el árbol—, las viejas raíces de un árbol son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven, siéntate conmigo y descansa.

El hombre se sentó junto al árbol y este, alegre y risueño, dejó caer algunas lágrimas.
Esta es la historia de cada uno de nosotros: el árbol son nuestros padres. De niños, los amamos y jugamos con ellos. Cuando crecemos los dejamos solos; regresamos a ellos cuando los necesitamos, o cuando estamos en problemas. No importa lo que sea, siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Usted puede pensar que el muchacho es cruel con el árbol, pero ¿no es así como tratamos a veces a nuestros padres.