lunes, 10 de octubre de 2011

Desde hoy


Si te das cuenta de que soy reflexiva pero no lo canto a voz en cuello, te haré de desayunar todos los días de tu vida, o hasta que tú lo decidas.


Cuando veas que me empeño en ser mejor y que estoy absolutamente consciente de que hay cosas que no puedo cambiar, estaré despierta todas las noches sólo para platicar.


Cuando veas en mi lo que yo veo en ti, entonces estaremos en igualdad de condiciones.

sábado, 8 de octubre de 2011

Infidelidad



Ayer me pregunte si alguna vez había sido infiel. Algunos (los más ñoños) pensarán que infidelidad es hasta pensar en otra persona. Hace unos años yo inocentemente lo creí y me sentí la peor casquivana del universo, peeeero finalmente llegue a la conclusion que infidelidad es hablar de acostones..

Por lo menos yo no me siento infiel, porque aquella vez mi relación ya estaba terminada desde hacía un rato, muucho tiempo, con la condición de que aún nos frecuentabamos(como amigos). Técnicamente ese tema está en el limbo, por lo menos eso digo yo.

Luego me pregunte si era posible que un hombre perdonara una infidelidad.

Creo que la mayoría de los hombres -por lo menos en México- perdonaría de dientes para fuera por toda la creación cultural que hay al rededor de los roles masculinos y los femeninos... No sé. Creo que es complicado.

El cuerno es lo menos importante, lo que debería importar es por qué llegamos hasta ese punto. Sirva este blog y mi infinita sabiduría psicoanalista para provocar o tranquilizar conciencias.

martes, 4 de octubre de 2011

Me Gustas Cuando Callas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía.

.

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

Déjame que me calle con el silencio tuyo.

.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto